top of page
Buscar

15. La teoría polivagal: seguridad, trauma y consciencia

Foto del escritor: DeepHealing
DeepHealing
22 sept
3 min de lectura

La Teoría Polivagal: La Mente Escucha al Cuerpo (y viceversa)


Durante años, creímos que meditar, sanar o evolucionar requería simplemente trabajar "con la cabeza", centrándonos en los pensamientos y la racionalidad. Pero para dar un verdadero salto adelante, debemos invertir nuestra perspectiva: nuestra consciencia no reside únicamente en el cerebro, sino que surge de una densa red de nervios que recorre todo el cuerpo.


El Dr. Stephen Porges revolucionó la neurobiología con su Teoría Polivagal. ¿Su descubrimiento? La forma en que percibimos la realidad y reaccionamos al mundo depende casi por completo de nuestro nervio vago y de los recuerdos ocultos en nuestro cuerpo.


Los Tres "Botones" de Nuestro Sistema Nervioso


Nuestro sistema nervioso autónomo no es un simple interruptor de encendido/apagado (estrés o relajación). Más bien, funciona como una escalera de tres niveles que ha evolucionado a lo largo de millones de años. Dependiendo de la etapa en la que nos encontremos, nuestra forma de ser, nuestras reacciones e incluso nuestra espiritualidad cambian radicalmente:


El Vago Ventral (Nuestra Zona de Confort): Esta es la parte más moderna del sistema. Cuando se activa, nos sentimos seguros. Nuestro corazón late con regularidad, nuestro rostro se vuelve expresivo y nuestra voz, amable. Solo en este estado somos verdaderamente capaces de empatía, creatividad, conexiones profundas e introspección profunda.


El nervio simpático (Modo de lucha o huida): Si el cuerpo percibe peligro, el nervio vago ventral se desactiva. Nos inundan de cortisol y adrenalina: el mundo parece hostil y los demás se convierten en amenazas. El ego se tensa, se pone a la defensiva y reacciona impulsivamente. En este estado, es biológicamente imposible relajarse o meditar, porque toda nuestra energía se concentra en los músculos para asegurar nuestra supervivencia.


El nervio vago dorsal (La parálisis): Ante un peligro extremo o un estrés crónico del que no podemos escapar, se activa el circuito más antiguo. El cuerpo entra en un estado de desconexión: aparecen la disociación, la confusión mental y una fatiga profunda. Es como si la mente se desconectara del cuerpo para protegernos de un dolor insoportable.


Neurocepción: el radar invisible que decide por nosotros


Todo esto se basa en un mecanismo clave: la neurocepción. Antes incluso de que nuestra mente racional se dé cuenta de dónde está, el sistema nervioso ya ha explorado el entorno. Analiza miradas, tonos de voz y microexpresiones para responder a una sola pregunta: "¿Estoy a salvo o estoy en peligro?".


El problema radica en que los traumas del pasado o el ritmo frenético de la vida actual pueden descalibrar este radar. Muchas personas viven atrapadas en un estado de alarma perpetua (lucha/huida) o de apatía total (parálisis), percibiendo amenazas incluso donde no las hay. En estos casos, la lógica o el "pensamiento positivo" no bastan: las señales de supervivencia viajan por vías nerviosas mucho más rápidas y antiguas que nuestro pensamiento racional.


Sanar el cuerpo para despertar la mente


Hoy, la ciencia confirma lo que la sabiduría corporal siempre ha sostenido, y lo que expertos como Bessel van der Kolk describen con tanta belleza: el cuerpo recibe el impacto. No podemos esperar alcanzar una paz profunda ni estados superiores de conciencia si nuestro lado animal está convencido de que su vida corre peligro.


Por eso, ningún camino hacia el crecimiento y el bienestar puede ignorar el cuerpo. Debemos aprender a tranquilizar el sistema nervioso mediante la estimulación del nervio vago: respiración profunda (alargando la exhalación), canto, relaciones basadas en la confianza y contacto con la tierra.


Cuidar de nuestro sistema vagal significa sentar las bases biológicas necesarias para vivir una vida centrada, serena y verdaderamente abierta hacia los demás.


Lettura evolutiva: trova le chiavi del tuo destino

LETTURA ASTROLOGICA SU QUALI CHIAVI PER VEDERE I NOSTRI TRAUMI


 
 
 

Comentarios


bottom of page